RESEÑA DEL DOCUMENTAL
Durante los años 80, distintos actores sociales lucharon contra la dictadura de Pinochet. Esta es la historia de los más jóvenes, aquellos que desde los liceos y las calles estuvieron dispuestos a jugarse la vida por una sociedad mejor. La historia del movimiento estudiantil secundario contra Pinochet.
Fueron miles los jóvenes que en los 80 dieron forma a este movimiento. Agrupados en una decena de organizaciones, protagonizaron innumerables tomas de liceos y marchas callejeras. Con un compromiso total por construir una nueva sociedad en Chile, donde varios llevaron sus opciones mucho más lejos, el movimiento hoy apenas figura en las crónicas de la reconquista de la democracia.

La condición unitaria de las organizaciones secundarias y su combatividad callejera fueron factores útiles en las altas esferas de la política hasta un determinado momento. Cuando la transición a la democracia se encamina por los rumbos de la negociación, este movimiento y sus protagonistas ya no resultan útiles y son apartados en la reconstrucción del nuevo Chile.
El destino posterior de estos estudiantes siguió entonces al margen de la clase política que se hizo cargo del país. Cada uno tomó caminos distintos, que incluyen cárcel y muerte, y que se distinguen en su mayoría por su alejamiento abierto de la política chilena de hoy. Entre ellos, sin embargo, sigue existiendo una profunda hermandad y una mirada crítica y decepcionada ante un Chile que se parece muy poco al que ellos soñaron construir.

Cómo era este movimiento y cómo eran sus protagonistas es el telón de fondo de esta historia, y de lo que pretende dar cuenta “Actores Secundarios”. No es una radiografía exhaustiva y científica al movimiento, sino que una mirada de 80 minutos que busca mostrar –por fin- parte de este episodio histórico a aquellos que no lo conocen.
Y también es un llamado de atención al mundo político que a veces se olvida que la reconstrucción de la democracia no fue sólo gracias a su habilidad, sino que se afirmó en procesos masivos a los que en determinado momento se les dio la espalda. La decepción de quienes quedaron fuera, de los Actores Secundarios, es un murmullo creciente que alguna vez deberían escuchar.


Santiago, noviembre de 2004